Cebú, Filipinas | Septiembre de 2026
En septiembre de 2026 tuvimos la oportunidad de compartir ante una audiencia internacional los aprendizajes generados durante la implementación de los Pilotos de Tecnología para la Pesca y Acuacultura en Baja California Sur, una iniciativa que ha permitido probar distintas soluciones tecnológicas en territorio, con especial énfasis en comprender qué se necesita para que respondan efectivamente a las necesidades de las comunidades costeras.
Los resultados fueron presentados durante Seafood and Fisheries Emerging Technologies (SAFET) 2026, realizado en Cebú, Filipinas, del 8 al 10 de septiembre de 2026.
El encuentro reunió cerca de 350 participantes vinculados con la innovación dentro del sector pesquero y acuícola. Entre ellos se encontraban productores, representantes de gobiernos, desarrolladores de tecnología, organizaciones de la sociedad civil, investigadores e inversionistas de impacto provenientes de Filipinas, Indonesia, Chile, España, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Reino Unido, Sudáfrica y México, entre otros.

De Baja California Sur a una conversación global
La participación de Environmental Defense Fund México (EDF) estuvo a cargo de Berenice García, Especialista en Alianzas y Desarrollo de Capacidades, quien presentó la experiencia de los pilotos durante el panel “Technologies and Lessons from Small-Scale Fisheries”, junto a representantes de otras iniciativas vinculadas con la pesca de pequeña escala.
La presentación, “From Pilots to Practice: Lessons from Implementing Fisheries, Aquaculture and Coastal Monitoring Technologies in Mexico”, mostró los aprendizajes derivados de la implementación de las nuevas tecnologías.
Una de las principales conclusiones fue que la adopción tecnológica es mucho más que la adquisición e instalación de equipos. Una tecnología puede ser técnicamente adecuada y, aun así, tener una adopción limitada si no responde a una necesidad claramente identificada o no existe el acompañamiento necesario para incorporarla a las actividades y procesos de toma de decisiones de una comunidad.

La experiencia en Baja California Sur mostró que la adopción se fortalece cuando coinciden ciertos elementos:
Las necesidades de los usuarios orientan la selección y el diseño de las soluciones;
La tecnología se adapta al contexto local;
Existen liderazgos y organizaciones locales que facilitan la confianza y la apropiación;
Los usuarios cuentan con acompañamiento para interpretar y utilizar la información generada;
Existen acuerdos claros sobre el acceso, uso, valor y propiedad de los datos.
Esto implica pasar de una lógica centrada en “llevar tecnología” a las comunidades hacia una lógica enfocada en procesos de codiseño e implementación conjunta, en los que pescadores, acuacultores, organizaciones locales, instituciones académicas y desarrolladores tecnológicos participan durante distintas etapas.
Los pilotos también han permitido identificar otro desafío: la sostenibilidad después de la etapa de pilotaje. Probar que una tecnología funciona es apenas el comienzo del proceso. Para avanzar hacia su adopción y escalamiento es necesario entender quién obtiene valor de la información, quién puede asumir los costos de operación y mantenimiento y qué modelos de negocio o financiamiento pueden sostener las soluciones en el tiempo.
Esta conversación tuvo alto protagonismo en SAFET. Conocer experiencias de otros países permitió explorar modelos de negocio en los que la tecnología se integra como un elemento para mejorar la sostenibilidad de las actividades productivas y, en algunos casos, generar información que puede contribuir a reducir riesgos y facilitar el acceso a financiamiento.
Una oportunidad para conectar experiencias
Más allá de la presentación, SAFET abrió un espacio para intercambiar experiencias con otros países que trabajan con tecnologías aplicadas a la pesca y acuacultura de pequeña escala.
Dentro de estas conversaciones hubo un interés particular en conocer a detalle el modelo de implementación desarrollado en México. Las preguntas giraron en torno a ¿cómo se identificaron las necesidades?, ¿cómo se seleccionaron y probaron las tecnologías?, ¿qué papel tuvieron los socios locales? y ¿cuáles fueron los principales retos y aprendizajes durante el proceso?

Estos intercambios son especialmente relevantes porque muestran que muchos de los desafíos encontrados en Baja California Sur -adopción, confianza, capacidades, manejo de datos, costos y sostenibilidad - forman parte de las conversaciones sobre tecnología y pesca de pequeña escala en otras regiones del mundo.
Por otra parte, el encuentro sucitó el interés de ciertos desarrolladores de tecnología para acercarse a comunidades costeras de México. Esto representa una oportunidad para fortalecer un ecosistema en el que las soluciones tecnológicas se desarrollen considerando las necesidades concretas del sector desde un inicio.
De los pilotos al aprendizaje compartido
Los resultados y aprendizajes del proyecto se encuentran sistematizados en el White Paper sobre los Pilotos de Tecnología en Baja California Sur, que busca servir como punto de partida para organizaciones, comunidades, desarrolladores, instituciones académicas, financiadores y otros actores interesados en diseñar e implementar iniciativas de innovación tecnológica en contextos pesqueros y acuícolas.
La participación en SAFET permitió llevar estos aprendizajes a una conversación internacional y, al mismo tiempo, traer nuevas preguntas y experiencias para seguir fortaleciendo el trabajo en México.
Porque el principal aprendizaje de estos pilotos quizá no está en una tecnología específica, sino en cómo construimos las condiciones para que la tecnología genere valor para quienes la utilizan.